Este pendiente finamente acabado, es
una exquicita joya cargada de amatistas naturales y una rica
expresion que imita
el descanso sereno de una libélula.
Exacto para quien ama lo sutil en tonos violetas.
Los tonos rojos naturales de la Concha
Spóndylus y el granate, desde antaño asociados al color y vitalidad
de la sangre fértil, se regalan magesttuosos contrastando con
la tierna expresión de la Plata